viernes, 2 de octubre de 2026

Escalada y meditación

Ayer conseguí organizarme para salir a trepar con Ansón sin prisa. Un lujo. De esos que no te puedes comprar con ninguna nómina.

Aunque el panorama no era el mejor en varios aspectos; tiempo con viento pero calor que amenzaba lluvia, mal dormido, tripas rarunas... Allá que vamos. Si esperara a encontrarme -ya no digo al 110%- al 85% no saldría nunca.

Antonio se encapricha de una vía en el camino a la aguja negra, en el tocho del camino, que no parece difícil y hacemos. "Tierra de romero, 6a" facilita y anecdótica. Sino es por la panza final, na'. Sucia y algo rota pero bueno, hecha está ya.


Seguimos a la aguja negra buscando la sombra y monto una vía que me gustó mucho una vez que la probé hará ya 4 o 5 años. Es "Waka Waka Terapia, 6b+" una vía que lo tiene todo. Es larga, de buena roca. Exigente. Con una primera parte más técnica y un paso de equilibrio en placa y una segunda sección de fuerza-resistencia en desplome que te deja en la parte final fácil de llegada a la reunión. Además, para tener ya todo lo que más me cuesta, las chapas están puestas con alegría. Un reto para mí.

En el primer pegue la monto desde el suelo. Sufriendo y recordando los pasos con ayuda de Antonio. Antonio hace uno de los 6a que hay por allí. La de la higuera (que han talado), que decimos nosotros. Así como el otro día flotaba por las vías de la peña de las zorras, hoy le cuesta más. Descanso mientras le aseguro y como algo.
A la izquierda de la cuerda roja y la roca anaranjada, se puede ver la vía

Antes de que entre el Sol, llega mi turno de nuevo. Me ato y repaso los movimientos, visualizo, me unto en magnesio las manos y allá voy. Ya en la segunda cinta, comienza la sección de placa fina y equilibrio. Aunque hago algo más de fuerza de la que debería, ejecuto perfectamente la secuencia y me planto en el siguiente chapaje donde reposo de un buen agarre. Ni me he enterado... Es como si sólo estuviera ejecutando, sin pensar, fluyendo por la roca. Una sensación indescriptible que comentando después con Antonio equipara a la meditación. Será por eso que entendemos la escalada como algo especial y que ningún otro deporte es capaz de llenarnos igual... Sigo y chapo la siguiente, reposo de nuevo mientras visualizo la siguiente sección. Lo tengo claro y sólo espero que las fuerzas no me abandonen. Estos días, no tengo ni idea de cómo mi cuerpo va a reaccionar cuando piso el acelerador. Estoy en el desplome. Muevo pies cogiendo una pequeña orejeta, me coloco y lanzo dinámico al cazo de salida. Lo tengo. Me ha salido mucho mejor que las probatinas que hice al bajar después de montarla. No sabría decir cómo lo he hecho. Sigo ejecutando. Sin pensar. Sigo "levitando" y ya estoy en la parte final. La fácil. Me da la enhorabuena Antonio y yo a él las gracias. Qué importante es el otro lado de la cuerda... Me permito disfrutar y admirar desde la altura lo demás. Chapo la reunión. Como si fuera un IV. No estoy inflado. No me falta el aliento. Algo triste por no mantener el reto vivo. Satisfecho no de la cadena sino de cómo he escalado. Bajo y me desato.

Buscamos la sombra. Yo  ya con los deberes hechos. Seguimos un rato más haciendo un par de largos en el puente de roca, que Antonio hará uno más para saciar su hambre. Recogemos todo, incluída la basuras de otros y al coche. Seguimos ;)

martes, 22 de septiembre de 2026

Long slab routes

Este sábado pude volver a salir un rato a roca. Esta vez con Antonio. Como estamos aún con la "rentrée" decidimos ir a Morata. Buscando vías de placa largas y sombra.

Con el café en el pueblo ya hemos ganado. Me como un huevo con chorreras y soy feliz. Ya no necesito más. Aún así, aparcados, cogemos los cacharros y nos plantamos en la aguja negra. Hacemos "Bichito, 6a" y "La vía del Olvido, 6a". Qué bonita esta última y qué variada... Placa, desplome, algún pasete...


Como hay bastante gente por el puente de roca y al Sol ya no se puede estar, movemos a la peña de las zorras, que aún nos quedan por hacer algunas de las nuevas vías que equiparon en la parte Noroeste.

Vemos que en la guía ya figuran las dos vías que hicimos hace un par de años, "Litificación, V+" y "Eogénesis, V+" que nos gustaron. También nos han gustado las que hemos hecho hoy. A su derecha y rodeadas de otras vías semiequipadas o para cacharrear.


Primero hacemos "Mesogénesis, 6a+" aunque en la guía está cotada de 6b. No nos lo parece. No está mal y es larga, de unos 35? metros. Para terminar, hacemos la de su derecha, "Cara Norte, 6b" que aunque cotada de 6a+, a Antonio le parece más difícil. A mi también aunque me cuesta más la anterior. Muy chula pero con algún aleje. Además, son vías muy poco hechas y hay que andar al loro con no tirar nada. Hay lajas poco fiables, musgo y piedras sueltas. 

Seguimos ;)

jueves, 10 de septiembre de 2026

Principio de curso. Duro

Con el cambio de tercio; del ocio al negocio y de tiempo; -10 grados y amenaza de lluvia, Eduardo y yo nos escapamos en formato express a la Foz. Al bulder del bombi a recuperar sensaciones...


Apenas nos da para escalar 4/5 largos y flipar con la graduación de estas vías. Nos lo tomamos como entrenamiento y en el caso de Eduardo, conocer el sector. Vías cortas, de bloque Muy duras pero con secuencias bonitas y difíciles de leer el mismo tiempo.


A pesar de caer 4 gotas el agua no da problemas y, tampoco el viento, en un sector al resguardo que apuntaos como posible foco de proyectos futuribles. Seguimos ;)

domingo, 16 de agosto de 2026

Subida a la gruta helada de los lecherines desde Canfranc

Como todos los años ya desde ni recuerdo cuándo hablo con mi amigo Juan Arregui para salir al monte. En esta ocasión, se apuntan Maider, David y Laura. Los de "la urba", amigos desde que en 1999 empecé a veranear con mis padres por Jaca.

Así pues, hablando y hablando de opciones cercanas en coche, se me ocurre una que tengo pendiente y sé que parte de Canfranc pueblo. La subida a la gruta helada de los lecherines. A Juan le cuadra perfectamente (es el único que anteriormente de los cinco ha estado allí con su padre...) y en seguida lo organizamos todo. El día elegido el sábado y la hora las 7.30.



Me recogen en Villanúa unos minutos más tarde y antes de las 8 ya estamos subiendo por la GR11 dejando a un lado y a otro los sectores de escalada del barranco de los meses. Enseguida llegamos a la fuente de la pajeta y allí cogemos ya la pista forestal que viene de Villanúa y seguimos ascendiendo hacia las campas de Gabardito.


Pasamos por la fuente de los abetazos y vemos el conocido como pino "royo" entre bosque de coníferas, pasamos los desvíos al barranco de Aguaré y al pico Carniceras y continuamos hasta llegar a las campas y el refugio de Gabardito. Allí ya podemos contemplar hacia el Este el macizo de Collarada y hacia el Norte la zona de nuestro objetivo con el pico Lecherín y la muralla de los mallos de Lecherín dominando y a lo lejos el refugio de López Huici.

Entre bosque y cruzando algún riachuelo seguimos avanzando entre subida y llano y nos adentramos en territorio de Borau, mancomunidad de los valles. Llegamos a la zona de la maja (o zona baja) de lecherines donde encontramos muchas vacas (y toros) pasando el veranito. Seguimos todavía por la GR11 hasta llegar a las faldas de los montes, ya más cercanos.




Allí ya tomamos un sendero local (SL) marcado con pintura verde y blanca que no dejaremos hasta llegar a la gruta. Esta última parte de subida es más mantenida. Llevamos la mitad del desnivel, unos 500 metros y nos quedan otros tantos. Entre caminos de vacas al principio, algún pequeño tramo más escarpado y pedriza en la parte final, nos vamos adentrando en una canal pedregosa que nos aleja del campo abierto y los pastos para acercarnos a algo más de 2.000 metros a nuestro objetivo.


Aunque no esperaba encontrar a estas alturas de año y con las temperaturas de las últimas semanas nada relativo al término "helada" para mi sorpresa además de un fresco más que agradable, hay un buen nevero a la entrada de la gruta. 




Tras entrar a verla y sacarnos algunas fotos, comemos en la entrada y después de descansar un rato emprendemos el regreso. Como se está nublando, no tenemos mucho calor de bajada a pesar de ser ya el mediodía. Eso sí, vamos bajando con un ojo en la nuca porque a pesar de haber adelantado la hora de salida las nubes van en evolución y amenaza, como ya sabíamos..., tormenta.

Sin prisa pero sin pausa deshacemos lo andado. Por las campas de Gabardito, ya puede olerse el humo del incendio. Una pena... También nos chispea y no tenemos claro que no vayamos a mojarnos antes de llegar de vuelta al coche. De hecho, nada más llegar al coche, comienza a llover con ganas. Hemos librado.



Refrigerio de rigor y vuelta en casa para las 15.30. Mejor, imposible. Seguimos ;)

miércoles, 12 de agosto de 2026

Guardería a la casita blanca

Ayer quedamos con los Otal y los Aguirre para dar un paseo con los críos y poder vernos aprovechando los días que coincidíamos por el valle. No nos complicamos mucho y fuimos a lo seguro. Terreno ya conocido y amable, nada pretencioso y a la sombra. Ideal para el día que hizo y los pequeños acompañantes (7) que teníamos.


Desde Canfranc Estación tomamos el sendero que parte de la central hidroeléctrica a la entrada del pueblo y ascendemos hacia la zona de búnkeres. Por allí, todo pista cómoda entre bosque vamos ganando altura y pasando por la tubería que desagua desde Ip y los raíles y cable del carretón.


Pasamos puentes, vemos ardillas, helicoptero, orugas... Hasta obviar el desvío hacia Ip por la Besera y la Moleta para, finalmente, llegar al antiguo vivero de la casita blanca. Allí picoteamos algo y emprendemos la vuelta después de las fotos de rigor.


Volvemos por "el otro lado" hacia el camino que conecta con la pista hacia el col de ladrones y por el paseo de los melancólicos te lleva hasta donde habíamos aparcado. Aunque pasados de hora de comer de los niños, lo hemos pasado todos, mayores y pequeños, muy bien. Así que habrá que repetir. Seguimos ;)