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lunes, 19 de abril de 2021

Cal-cenando

El viernes llegó el día de estrenar la furgoneta (versión mínimo producto viable) y dormir fuera de casa. Mucha ilusión como no puede ser de otra manera. Llegar la víspera a la zona de escalada y dispersarme un rato con los amigos mientras cenamos y bebemos ante unas brasas que nos abrigan, no tiene precio. Lo de escalar o no escalar es un extra ;)


El sábado amanece frío y con viento. A la noche ha helado. A pesar del almuerzo, el cuerpo no acompaña... Pero el día es largo. Voy de menos a más aunque menos de lo que me gustaría. Caliento haciendo a vista "Los panchos, 6b" y decido continuar el segundo largo para probar "No me chilles que no te veo, 7a+". Haré esta combinación una vez más, cayendo en la última cinta antes de la "r" en la parte superior. Buen pegue.


Movemos con el Sol hacia cueva honda. Le doy un nuevo intento al 6b+ más difícil del mundo "Pura vida, 6b+" y en la tercera chapa decido desmontar y largarme una vez más de allí con el rabo entre las piernas y sin verle color alguno. Alucinante...

Nos vamos a la parte de más al fondo donde Luismi y Limón tienen su proyecto del finde "Sopa de bichos, 7c" al que Luismi le da dos pegues, el primero montándola y el segundo muy bueno. Limón monta el proyecto para Chipe (que a la postre será también el mío) y que todavía no había encadenado, "Escalopendro y Escalopendra, 7a", una vía de estética travesía en placa sobre agarres pequeños (fuerza de dedos) y pies técnicos en su primera mitad y de buenos agarres al final. Le doy un pegue también hasta la tercera cinta para ver de qué va y si me levanto entonado el domingo, antes de recoger, darle algún pegue. O no...


De momento, nos volvemos a las furgos y a preparar la barbacoa del día. Esta vez no tan copiosa pero no por ello menos digna. Espectacular los champis con huevos de codorniz... A una hora prudente, nos vamos a dormir, con menos viento ya y algo más de temperatura. Noche plácida. Al despertar, a pesar de haber dormido bien, el cansancio se nota. Veremos qué tal va el día. Sobre la marcha. Además, he de estar a mitad de tarde en casa para preparar la semana.

Nos vamos a almorzar huevos con chorreras de nuevo al bar de Calcena. No sé cuántos huevos he comido las últimas 24 horas... En fin, menos mal que "lo quemamos" todo que si no, ejem. Esperamos que el Sol coja algo más de fuerza y a las 11 en la pared. Volvemos al tercer puente y veo la apuesta. Doble o nada. Decido montar para calentar y ver cómo está mi cuerpo hoy "Costra nostra, 6b+" que hice en polea de última vía un día allá por diciembre y me pareció dura (lo es) y bonita. Con una sección inicial de bonitos movimientos sobre regletas, llegas a la repisa común con sus vías vecinas y comienza una parte de desplome con buen canto para terminar en una placa tumbada de gotas de agua. Deliciosa. Fluyo y disfruto hasta llegar a la cadena mucho mejor de lo que pensaba. 


Hacia las 12 y pico movemos a cueva honda. Aún le da la sombra pero se está perfectamente. Temperatura "chispum" que dice Luismi. La buena para encadenar. Tras darle otro pegue a su proyecto, nos monta la vía para salir con las primeras cintas puestas y evitar sustos... (el lunes me entero de que un amigo se ha fastidiado el tobillo por una mala caída y golpearse con el suelo al inicio de una vía).


Va Chipe que el día anterior la tenía a punto. Pelea como un bárbaro y se lleva su primer 7a!!! Grande! Alegría compartida. Me toca a mi. Como Chipe ya ha encadenado y contagiado su alegría me quita presión y sólo pienso en disfrutar los movimientos y aprovechar el último pegue del finde. A eso me pongo. 


Sorprendentemente escalo fino y con precisión, voy con ritmo y tranquilo. Toca apretar en el paso clave y aunque estoy al límite, consigo pasarlo y llegar al primer reposo, donde no había llegado el día antes en el pegue que le di. A partir de aquí me van flasheando y yo voy eligiendo la opción que más me conviene. En un momento dado, tras terminar con la parte más dura, decido no chapar una cinta ya que creo que invertiría más energía en ello que beneficio obtendría. Tengo claro que no debo caerme y antes, compruebo que lo que tengo hasta la siguiente es muy fácil. No me equivoco. Aún así es algo que nunca he hecho y espero no hacer si no lo veo muy claro y siempre evaluando el riesgo de la caída.

Reposo todo lo que necesito. La parte que queda es fácil y he chapado. Respiro y trato de saborear el momento, a la par que ando con ojo de no tirar nada en un tramo algo sucio llegando a la "r". Inesperadamente he dado un pegue perfecto, mi cuerpo ha respondido con creces y me llevo la vía. Abrazos, despedida de los amigos y al coche para Zaragoza. Cansado pero descansado... Ya sabéis a qué me refiero. Seguimos!

lunes, 7 de diciembre de 2020

Vuelta a donde lo dejamos...

A pesar del mal tiempo que ha hecho este puente, al ser desconfinados, decido salir a escalar o lo que se pueda hacer... A saber cuándo vuelven a aplicarse restricciones. Hay que aprovechar.

Con la pandilla taustana, para variar... Lo que implica, además de fanatismo, diversión a pesar de cualquier tipo de inconveniente, contratiempo o inclemencia metereológica. Es decir, barbacoa y vino.

El sábado nos ponemos a escalar sobre las 11.30 con unos 0 grados. Cuesta calentar los dedos y los pies. Vamos con cuidado y empezamos suave en las placas exteriores de cueva honda esperando que los rayos de sol nos saluden. Apenas susurran... Caen El V elemento, V y Acerillo, 6a fáciles y "picamos" un poquito más mientras los pocos rayos de sol del día dejan paso a unas sospechosas nubes con Veri Raikonen, 6a. Todas estas vías son sobre roca excelente. Muy agradecidas.

Cuando pasan las 3 de la tarde y algunos ya se han retirado por el frío y empiezo a escalar Bomboni escalador, 6a+ comienza a nevar. Es una sensación nueva para mi y disfuto, la verdad. A pesar del frío el paisaje, la quietud que transmiten los copos cayendo, el aire frío entrando en mis pulmones...


Plegamos aunque antes Luismi monta Bichos raros, 7a para que Diego y yo tengamos proyecto este finde. Sin embargo, la nieve pasa a ventisca y decidimos que al bajar recoja las cintas por lo que pueda venir mañana...


El resto del día, es otra historia. Nos retiramos, bajamos a las furgos y empezamos a recoger leña para hacer brasas y, aunque queda mucho tiempo hasta la hora de cenar, recogernos en la ermita para preparar la cena. Caen las primeras cervezas y vinos. La tarde cae y la noche nos abraza entre guitarras, canciones y carne a la brasa. Las botellas caen y, algunos, también. Poco a poco las brasas se van apagando y las últimas voces, también.


A la mañana siguiente, recogemos los restos de la noche anterior y nos vamos a almorzar al bar del pueblo. El menú es contundente; tortilla de patata rellena de jamón y queso, albóndigas de ciervo, bizcocho y café. Estamos listos para afrontar una nueva batalla contra el frío. El escuadrón está mermado pero algunos volvemos a encordarnos. Esta vez en el tercer puente.

Repito Kosmética, 6a+ y dudo al llegar a la "r" en montar el 2º largo. Sin embargo tengo más frío que el día anterior y los dedos acorchados. No quiero arriesgarme a ninguna lesión y decido dejar ese largo de 6b+ para otro día... Poco a poco, que además van casi dos meses sin tocar roca.

Continuamos con otro 6a a la izquierda muy bonito en palca vertical y, para terminar, aprovecho que está montada y le doy una polea a Costra Nostra, 6b+. Para mi, es suficiente. Noto pinchazos en el antebrazo derecho y veo que tengo que entrenar más conti. Normal...

Tras picar algo y despedirnos unos de otros, rumbo a Zaragoza. Otro finde, más :)

martes, 12 de noviembre de 2019

Finde en la cara oculta del Moncayo

Este fin de semana venía mi prima Paula a Zaragoza. Ha empezado a escalar hace poco más de un mes y quería hacer un curso de iniciación. Además, los dos teníamos ganas de escalar juntos y compartir esa pasión por las montañas, las rocas y el deporte, así que le dije que contratara a los mejores: Guías Cara Oculta. Rober y compañía tienen verdadera vocación por su trabajo, conocimientos, derrochan generosidad, transmiten motivación y además saben hacer que te lo pases de coña.
Mi prima y yo preparados para la primera vía
"Al mal tiempo, buena cara oculta" Y es que este fin de semana las previsiones metereológicas no eran las más deseables. Lluvia y frío pero ¿Qué es eso para una titana que viene de Pamplona...? Na'. Tras enseñarle el tablón desplomado, el rocódromo donde entreno, mi prima y yo nos fuimos a casa a prepararlo todo para la mañana siguiente. Confiados en que nuestra ilusión era más fuerte que el cierzo y el agua, nos motivamos cenando pizza y cerveza mientras veíamos y comentábamos vídeos de escalada.
Panorámica desde la reunión de "Eva y los civiles, V+" de los diferentes sectores y agujas
A las 8 de la mañana del sábado ya estamos en ruta. El suelo está seco, el cierzo ha hecho su trabajo y aunque nos chispea de camino al Albergue de Calcena, nuestro campo base este fin de semana, el Sol luce y parece que vamos a poder escalar.

Tras tomar un café nos reunimos con Rober. Nos lleva a su casa, muy cerca del Albergue y entramos al cuarto de material. Allí empieza el curso para mi prima Paula. Rober le explica los diferentes materiales necesarios para escalar, diferenciándolos por tipos de escalada a la vez que le explica las diferentes disciplinas de este deporte. Mientras, aprovecha para preparar el material y todo lo necesario para la primera escalada del día.
Rober le muestra y explica los distintos tipos de seguros que pueden necesitarse
Salimos con todo ya para la pared. Vamos a aprovechar la ventana de buen tiempo que parece va a hacer hasta el mediodía escalando una vía de 3 largos de corte deportivo, completamente equipada. Aunque en principio íbamos a hacer una vía más fácil, buscando el Sol acabamos en "Eva y los civiles, V+ (V+, V+ y IV+)". Una bonita vía que nos sube hasta lo alto de la peña de la mesa y nos permite disfrutar de la panorámica de los sectores y agujas más cercanas.
Paula en el último largo de "Eva y los civiles, V+"
Rober abre la vía y mi prima va a continuación. Yo, el último de escoba. Subimos rápido pero disfrutándola y sintiéndonos afortunados por poder escalar a pesar del tiempo pronosticado. Además, esta zona de la cara oculta tiene algo que enamora. Es una belleza agresiva la de las formas de sus paredes, colores, el frío... Pero magnética. Atrae en silencio, como el que se respira por la villa de Calcena y los otros pueblos vecinos (Purujosa…). Lo apartado del lugar y no cómodo a nivel de accesibilidad recompensan el esfuerzo necesario para llegar hasta aquí con un tesoro parcialmente oculto, ya que quedan muchos lugares del entorno por conocer de verdad y explotar todo su potencial.
Llegando a la reunión...
Tras cambiarnos los pies de gato por las zapatillas, nos movemos hacia la reunión de una de las vías vecinas, la que en un principio íbamos a escalar para rapelar por ella. Rober monta el rápel y le enseña la técnica a mi prima. El rapela primero y después mi prima con Rober asegurándole por si hubiera cualquier incidente. Después me reúno con ellos. En el último rápel comienza a llover así que decidimos retirarnos al refugio a comer algo y continuar con la teórica.
"...Déjate llevar por la Cara Oculta"

Tras un rato en el que mi prima aprende las técnicas básicas del chapaje y, en función del tipo de reunión que encuentre en el top de la vía, la maniobra de descuelgue que ha de realizar, nos atrevemos a acercarnos de nuevo a los sectores más próximos a la carretera. Allí, vemos que como ha parado de llover y sopla el viento, podemos escalar algo más. Terminamos la jornada escalando y poniendo en práctica lo aprendido de chapajes, guiar la cuerda, reuniones, etc. en dos cortas vías de deportiva de V+ y IV+.
Paula practicando lo aprendido sobre maniobras de descuelgue desde una reunión
Asegurando a Paula de primera en un V+
El Sol se pone y Rober nos enseña Purujosa, el pueblo vecino. Aún es posible ver los barrancos que rodean el pueblo y disfrutar de la belleza y encanto del paisaje, el pueblo, la ermita... Ha sido un día perfecto en el que entre todos nos hemos impuesto al mal tiempo. Lo terminamos cenando en el albergue y tomando una infusión con Rober y charlando hasta que nos entra el sueño y nos despedimos.

A la mañana siguiente, tras haber descansando en el silencio de la noche, nos pegamos un buen desayuno y desperezamos dando un paseo por el pueblo. Comienza a nevar. Está precioso todo pero no pinta bien para escalar... Vamos a dar los buenos días a Rober a su casa que está terminando de desayunar y nos contagia su entusiasmo por hacer una actividad "alternativa". Así que tras coger todo el material de escalada clásica, nos vamos a la furgo.
Estéticas formas las de la cresta de estas peñas
Recorremos una pista que se toma al salir del pueblo en dirección a Trasobares a la izquierda (GR90.1) para seguirla hasta algo más allá de una de las eras que hay... Dejamos allí el coche ya que el camino no está en muy buen estado. Cargamos con todo y empezamos a andar. Seguimos la pista hasta llegar a la altura de lo que parece una balsa para recoger agua y un corral derruido allí nos desviamos y comenzamos a subir hacia las peñas por un sendero a veces no muy evidente. No parece muy transitada la zona...

Conforme nos acercamos a la base de las peñas, intuimos la entrada a la cueva de las grajas. En estos momentos nieva con cierta fuerza. Es una pasada... La entrada a la cueva es grande y, la cueva, más todavía... Algo así como dos pabellones de futbol sala juntos.

Nunca se ha escalado allí hasta el momento. Quizás en parte porque puede que ese espacio forme parte del parque natural. Cuestión por la que vamos a ser extremadamente respetuosos con nuestra actividad. Si que encontramos tres spits en un bloque de roca en uno de los extremos de la cueva. Rober piensa que han podido ser montados por espeleólogos para hacer una tirolina y practicar recates en actividades en la cueva. Esta cueva tiene dos galerías que conectan y, una de las entradas, aunque debidamente indicada nos asusta por lo profundo de esta galería y la caída que podría haber. 

La cueva, no sólo por tamaño, sino también por sus formas, la roca, el sitio, etc. tiene unas posibilidades increíbles para la escalada. Está nevando fuera y dentro estamos perfectamente. Además la gran entrada dota de luz natural la cueva y no es necesaria durante el rato que estamos ninguna iluminación adicional más.

Al querer respetar el entorno y no taladrar la pared, intentaremos abrir una vía para probar la roca y una posible línea, con técnicas de escalada clásica; seguros flotantes, cordinos en puentes de roca y el mínimo número de clavos posible. Tras inspeccionar las distintas posibles líneas, nos decantamos por la que parte justo encima de la entrada de la galería que anteriormente he nombrado.
Rober abriendo "Goizueta, 6b - E5" en la cueva de las grajas
Rober se atavia con todo lo necesario para subir por esa pared virgen. Conforme progresa y va colocando friends, cordinos y un clavo va disfrutando de la calidad de la roca y de lo bonito de los movimientos. Ha tenido muy buen ojo y es que, el que sabe, sabe... Desde abajo ya ha leído la roca perfectamente y adivinado las posibilidades de instalar seguros en función de las formas que veía. También es correcta su intuición de encontrar un espacio apto para montar una reunión arriba del todo, justo donde empieza el techo y va a terminar nuestra vía. 

Con todo montado, incluida la reunión con un tricam, un clavo, un puente de roca y un friend, llega el turno de Paula y mío. En polea probamos la vía y disfrutamos de la escalada en un itinerario de buena roca, con buenos agarres y pues en ligero desplome y en un lugar alucinante. La visión de Rober no ha podido ser más acertada.
Paula llegando a la "r" de la vía
Reposando tras superar el techito de entrada a la vía
En un último pegue, Rober desmonta la vía dejando únicamente un par de cordinos y clavos en la pared. Tiene el detallazo de bautizar la vía como "Goizueta, 6b - E5" en honor nuestro. Son casi las tres de la tarde y sólo queda recoger todo, volver al coche y despedirnos en una comida de picoteo con lo que cada uno tenemos por las mochilas en su casa. Evaluamos el finde muy positivamente por parte de los tres y nos despedimos hasta la próxima. Porque seguro que habrá otras.