domingo, 16 de agosto de 2026

Subida a la gruta helada de los lecherines desde Canfranc

Como todos los años ya desde ni recuerdo cuándo hablo con mi amigo Juan Arregui para salir al monte. En esta ocasión, se apuntan Maider, David y Laura. Los de "la urba", amigos desde que en 1999 empecé a veranear con mis padres por Jaca.

Así pues, hablando y hablando de opciones cercanas en coche, se me ocurre una que tengo pendiente y sé que parte de Canfranc pueblo. La subida a la gruta helada de los lecherines. A Juan le cuadra perfectamente (es el único que anteriormente de los cinco ha estado allí con su padre...) y en seguida lo organizamos todo. El día elegido el sábado y la hora las 7.30.



Me recogen en Villanúa unos minutos más tarde y antes de las 8 ya estamos subiendo por la GR11 dejando a un lado y a otro los sectores de escalada del barranco de los meses. Enseguida llegamos a la fuente de la pajeta y allí cogemos ya la pista forestal que viene de Villanúa y seguimos ascendiendo hacia las campas de Gabardito.


Pasamos por la fuente de los abetazos y vemos el conocido como pino "royo" entre bosque de coníferas, pasamos los desvíos al barranco de Aguaré y al pico Carniceras y continuamos hasta llegar a las campas y el refugio de Gabardito. Allí ya podemos contemplar hacia el Este el macizo de Collarada y hacia el Norte la zona de nuestro objetivo con el pico Lecherín y la muralla de los mallos de Lecherín dominando y a lo lejos el refugio de López Huici.

Entre bosque y cruzando algún riachuelo seguimos avanzando entre subida y llano y nos adentramos en territorio de Borau, mancomunidad de los valles. Llegamos a la zona de la maja (o zona baja) de lecherines donde encontramos muchas vacas (y toros) pasando el veranito. Seguimos todavía por la GR11 hasta llegar a las faldas de los montes, ya más cercanos.




Allí ya tomamos un sendero local (SL) marcado con pintura verde y blanca que no dejaremos hasta llegar a la gruta. Esta última parte de subida es más mantenida. Llevamos la mitad del desnivel, unos 500 metros y nos quedan otros tantos. Entre caminos de vacas al principio, algún pequeño tramo más escarpado y pedriza en la parte final, nos vamos adentrando en una canal pedregosa que nos aleja del campo abierto y los pastos para acercarnos a algo más de 2.000 metros a nuestro objetivo.


Aunque no esperaba encontrar a estas alturas de año y con las temperaturas de las últimas semanas nada relativo al término "helada" para mi sorpresa además de un fresco más que agradable, hay un buen nevero a la entrada de la gruta. 




Tras entrar a verla y sacarnos algunas fotos, comemos en la entrada y después de descansar un rato emprendemos el regreso. Como se está nublando, no tenemos mucho calor de bajada a pesar de ser ya el mediodía. Eso sí, vamos bajando con un ojo en la nuca porque a pesar de haber adelantado la hora de salida las nubes van en evolución y amenaza, como ya sabíamos..., tormenta.

Sin prisa pero sin pausa deshacemos lo andado. Por las campas de Gabardito, ya puede olerse el humo del incendio. Una pena... También nos chispea y no tenemos claro que no vayamos a mojarnos antes de llegar de vuelta al coche. De hecho, nada más llegar al coche, comienza a llover con ganas. Hemos librado.



Refrigerio de rigor y vuelta en casa para las 15.30. Mejor, imposible. Seguimos ;)

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