lunes, 9 de marzo de 2009

Astún-Los Lagos 2.142 m. (18 de Agosto de 2.006)

Otra excursión corta, para pasar el día fuera de Jaca, que hicimos fue la de los lagos de Astún. Dejamos los coches en el parking de la estación y comenzamos a andar por un camino marcado hacia la izquiera, según dejas el apracamiento a tus espaldas.

Lo ideal es empezar pronto porque a esas alturas del verano, el Sol es asfixiante, pero ya se sabe que uno está de vacaciones, lo decide la tarde de antes, lo bien que se está por la noche en las terrazas de Jaca... Así que a las 9.30 o así aparcábamos en Astún.

Empezamos a subir por un tubo haciendo las cetas que marcaban los hitos que íbamos encontrando y ganando metros poco a poco hasta llegar a la divisoria de las dos vertientes de esa montaña. Ya allí, seguimos avanzando en llano, hacia la derecha, encontrando el primero de los lagos. Nos paramos a tomar algo y a abrigarnos que por esas alturas el viento era bastante fuerte y frío para ser Agosto.

El primero de los lagos con un caballo abrevando

Juan pensando en... ¿El caballo?

Después seguimos un poco más hacia la cafetería de truchas, donde estaba la silla funcionando, otra opción de llegar hasta allí. Terminamos por bajar por lo que en invierno es la pista de esquí pero antes vimos el segundo de los lagos y los famosos caballos de cinco piernas que merodean por allí, marmotas... y algún otro animal como aves rapaces. Por cierto, pudimos ver dos buzos que todavía no se que buscaban. Además Juan nos enseñó un dólmen que su padre descubrió hace unos años y le corroboraron dicho hallazgo oficialmente.

Una marmota entre las piedras que rodeaban el segundo de los lagos

LLegamos a Jaca para poder echar la siesta y bajar a la piscina de tranquis... Esto es vida.

Los "de Jaca" (2.000 - ...)

Definitivamente, el apartamento que mis padres compraron en Jaca y tanto han disfrutado, al final, fue un acierto. De hecho, soy el que más ha subido y sube, vamos, que mi madre casi me cobra alquiler...

Subiendo a Estanés, aguas tuertas abajo, en un verano jacetano cualquiera...

En aquel verano de COU en el que empecé a ir, coincidí con Antonio, amigo de Zaragoza, Ánade... Pero estábamos un poco colgados allí. No teníamos cuadrilla, vamos... Gracias a unas compañeras de colegio, un par de cafés con ellas... conocimos a Juan, Iñigo, Félix, Ion y los demás. Grandes chavales de Donosti que compartían urbanización con ellas. Como buenos vascos, hospitalarios ellos, en seguida nos invitaron a jugar al futbol y a tomar unas cañas, zuritos, vamos... Y, cuando ya hubo más confianza a las excursiones que hacían con sus padres al monte.

Desde entonces, no hemos dejado de vernos, ir a Donosti, el mes que viene se vienen para acá..., viajar a Alemania, Nápoles... pero también de subir a Jaca a esquiar y a ir al monte. Son una cuadrilla muy activa y deportista, de hecho, Iñigo es triatleta y ahora ha empezado con las de invierno.

Antxon, Alberto y yo en Formigal
En definitiva, con ellos, además de muy buenos amigos, conocí otras opciones de poder practicar deporte en la montaña y aprender más.

Algunas veces, vienen con nosotros las chicas de la urbanización... pero pocas, que son vascos, jajjaj! (igual que a las cenas) Con ellos, como habreis podido ver en otros posts subí Bisaurín (2.669 m.), también Peña Oroel (1.783 m.), Ibón de Estanés (1.754 m.) desde el Parque Nacional de los Pirineos por el valle de aguas tuertas... y alguna otra excursión que vereis más adelante.
Laura, los Arregui, Alberto, María, Iñigo, Juan y yo

Almorzando junto al dólmen de Aguas tuertas

Un recuerdo para todos ellos (y ellas) con cariño...

El C.A.M. Pirineo (2.005 - ...)

El C.A.M., el club alpino Mondarruego. Ese pequeño grupo de grandes personas que igual van de paseo por sendas, suben un tres mil en pleno invierno, se hacen unos largos en Alquezar, que hacen una travesía en raquetas, unas piraguas, surfean, unos barrancos, se van con los skis de travesía... Pero sobre todo unos amigos.

Cuando empecé a currar en cierta caja de ahorros, la verdad es que el trabajo no me entusiasmaba demasiado. Ya sabes, el mundo de entidades financieras, los números, dinero, el de al lado que te mira de reojo, la competitividad... Bueno, el caso es que pasada la beca, ni yo les interesaba a ellos, ni ellos a mi, así que en paz y agradecido por la experiencia que, no hizo, sino confirmar lo que yo ya sabía, que era que ese mundo no era para mi... El curriculum más inflado pero me llevaba más de lo que yo había dejado allí, la verdad.

Javi, Sheila, Irene y yo en el Tobazo -18º y ventisca ese día...

Mi jefe en los tres últimos meses, que quiso me quedase con él, todo sea dicho de paso... Resultó ser un gran amante de la montaña, pero sobre todo del snow board, por lo que en seguida nos íbamos a almorzar juntos y a hablar y hablar... hasta que al final, como es natural, quisimos compartir nuestras actividades juntos.

Rubén camino de Bujaruelo
El, casi 10 años mayor que yo, iba con las Hermandades del Trabajo de monitor de campamentos a broto, por lo que conocía la zona de Ordesa al dedillo y me enseñó bastante. Ahora tiene dos cachorros que estamos esperando aprendan a andar para llevarnoslos al monte, jejjejeje!

Irene y Sheila preparándose en la Vito de Rubén, una más del CAM
Hasta que se casó, casi todos los fines de semana, él, Irene su novia, Javi y Sheila sobre todo, Javilón, su primo Felipe... y otro bandarras, se movían por el Pirineo español, francés y Alpes, bajo una bandera y nombre, "Club Alpino Mondarruego" haciendo honor al pico que para ellos suponía, lo que para mi el Bisaurín.

Con Félix, Antxon e Iñigo de cena con el CAM en Villanua
Con Rubén, bueno, y con ellos, he estado en Candanchú y alrededores fuera de pista esquiando, por los caminos que, entre bosque te llevan hasta el refugio de Bujaruelo, donde acabamos el amigo y yo borrachillos a base de jarras y jarras de cerveza a las tres de la tarde... En la bodega que en Villanúa tienen los padres de Sheila en Villanua tras un largo día en Astún líandola con los donostiarras hasta las tantas, de rafting con Ramón y Andrés en Murillo de Gállego con amigas de Sheila...En fin, grandes momentos con grandes personas que espero no hayan hecho más que comenzar. ¡Un abrazo fuerte a todos los camer@s!

Perdiguero 3.221 m. (Junio de 2.005)

Hola a todos,
La idea inicial, era subir el Aneto... pero tuvimos que variar los planes a última hora, ya os contaré. Para ello, el viernes por la tarde, con toda la chicharrina que caía del cielo a mitad de Julio en Zaragoza, esperamos a Manu López-Mateos y un amigo suyo, Jaime, que venían desde Madrid para ir a su casa de Benasque. Andrés, Juanito Puig, Mon y yo completaríamo el singular grupo. Desde allí cogeríamos el autobús que te dejaba en el Parque Natural del Posets-Maladeta para empezar a caminar.

Vistas del Aneto y Maladeta desde el camino a Perdiguero
Para entonces yo ya me había hecho con crampones y piolet, dado que mis "ganas de montaña", anestesiadas tantos años por falta de autonomía (carnet, coche, dinero...) y partidos de futbol los fines de semana (varios equipos, sábados, domingos...) y, debido a circunstancias personales, había vencido definitivamente todas estas barreras. Desde el 2.005, cambiaron las tornas, sólo jugaba partidos sino me iba a esquiar o al monte y, a día de hoy, sigo así...
Al llegar a media tarde y tras un viaje eterno con dos coches con la "L", haciendo calvos al adelantar al otro por la autovía de Huesca, eh, Juan? y estrenando el mp3 del coche, hicimos la compra del finde en Benasque y alquilamos material para los que no habían traído crampones y piolet. Manu, a pesar de ser el benjamín del grupo, era el que más experiencia tenía y conocía los alrededores, como la palma de su mano.

Nos mal informamos del horario del autobús y nos fuimos a la cama, que a las 03:00 nos levantábamos. Así que apelotonados en el aprtamento y con más ganas que opciones, nos despertamos impacientes por empezar a subir.
Llegamos a la parada del autobús y vimos que no había nadie, que la cosa olía mal... Al final, Manu cayó en la cuenta de que no había autobús, tras dar vueltas a una caseta que tenía mil carteles con horarios, información del valle... y que la persona que nos informó, tenía tanta idea como nosotros...


La primera en la frente. Manu propuso coger los coches e intentar subir el Perdiguero, cogiendo un camino que ascendía desde una salida de la carretera a pocos kilómetros del pueblo. Dicho y hecho, habíamos venido a hacer monte y, sin conocer el valle, superado el desencato inicial, Perdiguero se mostraba tan atractivo como el Aneto al principio.

Jaime, Andrés, yo, Manu y Mon


Comenzamos a caminar ya con las primeras luces del día, entre árboles por un caminito que zig-zageaba. A la media hora, salimos del bosque y comenzamos a subir rampas de hirba que, poco a poco, nos iban mostrando un paisaje precioso. Aquel verano estaba muy verde esa parte del Pirineo. Juan, falto de forma, la verdad, decide darse la vuelta y esperarnos en casa de Manu al ver que no va a conseguir nada, sino acabar con cualquier opción que tuviéramos de alcanzar la cima, cubierta de nubes, por cierto. Así que ya con uno menos, el ritmo mejora, pero no lo suficiente. Ramón no va fino, Andrés con sacrificio, pero con la rodilla todavía débil tras la operación, Manu con una diarrea bastante maja, marcando territorio, como si fuera un sarrio... Jaime y yo parece que somos los únicos que vamos bien, pero no se trata de dividirnos, así que relajamos.

Ganando altura siguiendo el curso del río

Ramón sobre el río
Ya podemos ver el Perdigueret, a la izquierda del Perdiguero y comienzan los primeros neveros. Vamos encontrándonos con gente, que nos dice que desde donde hemos empezado, es demasiado largo para un día. Las opciones de llegar, acompañadas de unas nubes que van bajando desde su cima, se acaban al mirar el reloj.

Jaime al comienzo de un nevero
Sin embargo, seguimos subiendo, a mejor ritmo si cabe, aunque ya sea tarde y decidimos parar en un sitio más resguardado del viento, a los pies de la últimas rampas de pico. Estamos en el Ibón de Literola a 2.734 m. un lugar precioso donde los neveros que encaran el camino hacia la cumbre se confunde con el agua del deshielo con ese color azul intenso que las rocas le dan. El pico que se deja ver por momentos sigue jugando con las nubes en su cabeza. Decidimos comer algo, descansar y comenzar el regreso al coche. Había merecido la pena, aunque bueno, quedará pendiente para otra vez, igual que el Aneto.

LLegada al Ibón de Literola, el Perdiguero al fondo

Con Manu en el Ibón

Descansando un poco antes de volver

Por cierto, a la bajada Andrés, Manu y yo nos pegamos un baño el río, con nieve en la orilla y todo. Parecíamos gatos que al contacto con el agua gritaban y salían despavoridos, eso si, nos quedamos como nuevos.

domingo, 8 de marzo de 2009

Bisaurín 2.669m. (29 de Mayo de 2.005)

Bueno, un año después de la última intentona a Bisaurín, Santi, un colega suyo y yo, volvimos a acercarnos a Hecho para cenar como Dios manda, con su Somontano y todo, e intentar subir Bisaurín la mañana siguiente.

Los tres mosqueteros en el Foratón

El problema en estas ocasiones, es que después del Somontano, va el patxaran y luego... Así que yo, "prudentemente", me retiré a eso de las 02:00, pero el duo sacapuntas no llegó antes de las 04:00...

Hacia Gabardito, con el puntal de Secús al fondo
En contra de los peores augurios, fuimos puntuales a la hora de ponernos en marcha y llegamos a Lizara no muy tarde, aunque el Sol ya pegaba... Luego nos pasaría factura. Cometí la tontería de darle todo el agua que llevaba al amigo de Santi que subia de la mano con Lady Resaca.

Terminando la pedriza con la nieve sopa

En el balcón de la antecima

Siempre marcando el ritmo y esperando al final de cada tramo a la pareja feliz, fuimos acercándonos hasta la cima, en un día caluroso y en el que, me imagino por la hora, subíamos sólos a excepción de un francés que llego con nosotros hasta la cima. Majo el tío, que recogió al amigo de Santi y le dió agua, mientras él me alcanzaba y llegábamos juntos hasta la cumbre para esperarles y sacarnos la foto de rigor.
Santi llegando a la cima

Con el francés en la cima de Bisaurín

Vistas hacia Francia, con el Midi al fondo
Bajando me dió un pajarón que hasta el tercer aquarius que me tomé en Corralones, no pude quitármelo de encima y volver a ser persona. Nunca más... otra vez que coma nieve o no beba la noche de antes el colega...

Por lo demás, el día estuvo muy bien y me quité la txirrinta del año anterior, como siempre, Bisaurín no defrauda.